sábado, diciembre 24, 2005

El enigma de la novia cadáver



Si alguien sabe con certeza de donde sacó Tim Burton la historia de la novia cadáver por favor me lo comunique, porque acabo de leer la siguiente noticia que os voy a contar y me parece mucha casualidad.

En un pueblo de México llamado Chihuahua, apareció hace 75 años una figura de una chica en el escaparate de una tienda de vestidos de novia. Al parecer el maniquí parecía mas bien el cuerpo embalsamado de una dulce chica, rápidamente se extendió la leyenda de que el cuerpo pertenecía a la hija de la dueña de la tienda por eso al maniquí lo llamaron "La Pascualita", como su madre. Dicen que la hija de Doña Pascuala murió de una picadura de araña el mismo día de su boda y que fue su propia madre quien la embalsamó. Para acallar estos rumores Pascuala firmó ante notario que no eran ciertos, pero la leyenda era ya muy fuerte, y la figura en el escaparate parecía tan real y atraía a tantos curiosos que decidió dejarla en el escaparate para siempre. Los empleados de la tienda no se atreven ni a cambiarla de ropa y ni a dejar este empleo porque piensan que les caerá una maldición. Por ahora, el actual dueño de la tienda, Mario González ha puesto un libro de visitas para que todos los turistas que pasan por allí firmen y así sacar beneficio de esta historia

Imaginaos la de pasta que debe estar sacando ahora con esta historia

1 Comments:

At 2:08 a. m., Anonymous Anónimo said...

La novia cadaver está basada en un cuento judío del siglo XIX de procedencia rusa. El cuento surge en una época de antisemitismo (aunque los judios siempre hayan sido perseguidos) en la que era práctica común seguir a los cortejos nupciales, raptar a la novia, matarla y enterrarla con el vestido. Ahí va el cuento:

Érase una vez un joven que vivía en un poblado de rusia. Él iba a casarse y él y su amigo se prepararon para ir al publo donde su futura esposa vivía, a dos dias de viaje de su propio pueblo.

En la primera noche los dos amigos decidieron montar acampada al lado de un rio. El joven que se iba a casar vió un palo un tanto curioso que sobresalía del suelo, que parecía un dedo huesudo. Él y su amigo empezaron a bromear sobre el dedo huesudo que salía del suelo, y el joven que se iba a casar sacó el anillo de compromiso se su bolsillo y lo colocó en el raro palo. Y entonces comenzó a hacer la danza de matrimonio alrededor del palo; él bailó rodeando el palo tres veces con el anillo de compromiso y cantó la canción matrimonial judía, y recitó los sacramentos matrimoniales mientras bailaba alrededor del palo, riendo con su amigo mientras lo hacía.

Su diversiónparó de súbito cuando la tierra empezó a resonar y moverse bajo sus pies. El sitio donde estaba el palo se abrió y un cadaver lleno de barro emergió, un cadaver viviente, ella había sido una novia, pero ahora era poco más que un esqueleto unido por tiras de piel, aún vistiendo un vestido antiguo, de seda blanca, hecho jirones. Gusanos y telarañas colgaban del una vez adornado corpiño y el raido velo. Los dos hombres estaban horrorizados. "ah" dijo ella "has hecho la danza matrimonial y pronunciado los votos, y has puesto el anillo en mi dedo. Ahora somos marido y mujer. Exijo mis derechos como esposa."

Temblando de terror producido por las palabras de la novia cadaver, los dos hombres huyeron al pueblo donde vivía la joven novia que esperaba ser desposada. Ellos acudieron directamente al rabbí (rabino). "Rabbí" llamaron los dos hombres casi sin aliento, "tengo que hacerle una pregunta muy importante. Si, por alguna casualidad, fuese por el bosque y encontrase un palo que pareciera un largo dedo de hueso sobresaliendo del suelo y resultase que coloca un anillo de matrimonio en el dedo y hace la danza matrimonial y pronuncia los votos, sería un matrimonio real?"

Bastante sorprendido el rabbí preguntó, "Conoces a alguen en tal situación?" "Oh, no, no, por supuesto que no, es una pregunta hipotética." Acariciando su barba pensativamente el rabbí dijo, "dejame pensar." Y justo entonces, una ráfaga de viento abrió de golpe la puerta y entró la novia cadaver. "Reclamo a este hombre como mi marido, ya que él puso este anillo de matrimonio en mi dedo, pronunció los votos solemnes," exigió ella, señalando con un dedo tembloroso a su supuesto marido.

"Esto es ciertamente un problema serio. Tengo que consultarlo con otros rabbís," dijo el rabbí. Pronto todos los rabbís de los pueblos de alrededores se juntaron. Empezaron a discutir , mientras los dos hombres esperaban ansiosamente un veredicto. La novia cadaver esperó en el porche, dando golpes con el pie, anunciando "quiero celebrar la nohce de bodas con mi marido."

Estas heladoras palabras hicieron que hasta el último pelo del cuerpo del joven se pusiera de punta, aunque fuera un templado día de verano. Mientras los rabbís debatían, la novia de verdad llegó y quiso saber el por qué de tanto revuelo. Cuando su prometido le explicó lo que había pasado ella comenzó a llorar, "Oh mi vida está arruinada, todas mis esperanzas y sueños rotos, nunca me casaré, nunca formaré una familia."

Juesto entonces uno de los rabbís salió y preguntó: "¿Pusiste en verdad el anillo en el dedo, y diste las tres vueltas bailando y pronunciaste, en efecto, los votos al completo?" Los dos hombres que llegado este punto estaban agazapados en una lejana esquina asintieron con la cabeza.

Con una expresión muy seria los rabbís volvieron a juntarse. Y la joven novia derramo lágrimas amargas, muentras la novia cadaver estaba recreándose con el pensamiento de su esperada noche de bodas. Despues de un rato los rabbís salieron de la sala de reunión, tomaron sus asientos y anunciaron, "Ya que pusiste el anillo en el dedo de la novia cadaver y diste tres vueltas danzando recitando los votos, hwmos llegado a la conclusión de que esto es una boda propiamente dicha. Aún con eso, hemos decidido que los muertos no puede exigirnos nada a los vivos."

Cuchicheos y murmullos pudieron oirse por todos lados, la joven novia estaba especialmente aliviada. La novia cadaver sin embargo aulló, "Oh, ahí se va mi última oportunidad de tener una vida; ahora ya nunca completaré mis sueños. Se han perdido para siempre," y ella calló al suelo. Era una visión patética, un montón de huesos en un vestido de boda raído, ahí tirado, sin vida.

Movido por compasión hacia la novia cadaver la joven novia se arrodilló y juntó el viejo montón de huesos, colocando cuidadosamente la seda desgarrada y sujetandola cerca de ella, medio cantando, medio murmurando, como acunando a un niño que llora, "No te preocupes, yo viviré tus sueños por ti, yo viviré tus esperanzas por ti, tendré a tus hijos por ti, tendré suficientes hijos para las dos, y podrás descansar sabiendo que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos serán cuidados y no nos olvidarán."

Dulcemente ella cerró los ojos de la novia cadaver, dilcemente acunándola, y lentamente con pasos regulares, ella caminó hacia el rio con su fragil carga, la puso al lado del rio, donde ella cavó una tumba para ella, y la dejó allí, cruzando los huesudos brazos sobre el pecho de hueso, una mano agarrando a la otra, que portaba el anillo, y la envolvió con su vestido de novia. Entonces susurró "PUedes descansar en paz, viviré tus sueños por ti, no te preocupes, no te olvidaremos."

La novia parecía feliz y en paz en su nueva tuma, como si de alguna manera supera que sería plena en la vida de esta joven novia. Y la joven novia cubrió, lentamente a la novia cadaver, tapando el vestido roto en la tumba con arena, rodeándola despues con piedras y flores silvestres.

Entonces la joven novia volvió con su prometido, y se casaron en una ceremonia solemne y vivieron felices por muchos años. Y a sus hijos, nietos y biznietos les contaron la historia de la novia cadaver, y ella no fue olvidada, como tampoco lo fue la sabiduría y la compasión que les había mostrado.

 

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